Blog

Recent Posts

Archives

Categories

Escritorio del pastor

Vigésimo quinto domingo del tiempo ordinario, 21 de septiembre, Monseñor Greg

Cada vez que rezamos el Padre Nuestro, recordamos que tenemos una relación paternal con nuestro Dios: padre-hijo, padre-hija, padre-hija. Se trata de una relación amorosa, llena de gran amor y respeto mutuo. En el evangelio de este fin de semana, del escritor Lucas, Jesús nos presenta una parábola que nos recuerda que, como hijos de Dios, también debemos hacer su voluntad, especialmente al asumir la responsabilidad de los dones que nos ha dado en nuestro mundo y a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, tenemos el planeta en el que vivimos. Debemos ser buenos administradores de la creación de Dios para que se mantenga para el bienestar de toda la humanidad de generación en generación. ¡Nunca debemos darlo por sentado! Además, tenemos el don de diversas relaciones que, en última instancia, provienen de Dios, como la familia e incluso los amigos. Y nunca debemos dar por sentado esas relaciones. Debemos ser buenos administradores de nuestras relaciones, al igual que con nuestro planeta: mostrando respeto, preocupación, compasión y comprensión. Estas son las maneras en que actuamos con responsabilidad.
Y, por último, está el don de la fe, que nos reta a tener siempre presente que no solo fuimos creados para este mundo, sino para la vida eterna. Y nunca debemos dar por sentada la vida eterna. Jesús la ganó por nosotros y quiere que la alcancemos. Pero así como es importante cuidar nuestro planeta y nuestras relaciones, también lo es cuidar nuestra vida de fe. -Monseñor Greg